A finales de enero de 2026 la onza de oro marcó su máximo histórico, por encima de los 5.580 dólares. Nueve meses después, a mediados de octubre, cotiza en torno a 4.150 dólares: alrededor de un 26 % menos.
Al mismo tiempo, los bancos centrales siguen comprando. El Banco Popular de China añadió 21 toneladas en septiembre, su mayor compra mensual en tres años, y según el World Gold Council los bancos centrales acumulaban 170 toneladas netas compradas en lo que va de año hasta agosto.
Parece una contradicción: si los compradores más grandes y pacientes del mundo siguen comprando, ¿por qué baja el precio? La respuesta tiene que ver con quién marca el precio a corto plazo, y entenderla ayuda bastante si estás pensando en vender oro o en comprarlo.

Aviso: este contenido tiene carácter exclusivamente informativo y divulgativo. No constituye asesoramiento financiero ni una recomendación personalizada de inversión. Las cotizaciones citadas corresponden a la fecha de redacción (20 de octubre de 2026) y cambian a diario. El precio del oro puede subir o bajar, y las rentabilidades pasadas no garantizan resultados futuros.
Qué ha pasado con el precio del oro en 2026
El oro llegó a 2026 tras dos años de subidas muy fuertes y siguió subiendo durante enero, hasta tocar su récord el 28 de enero, en torno a 5.590 dólares por onza. A partir de ahí empezó una corrección que se ha ido alargando durante la primavera, el verano y el otoño.
En octubre el precio se ha movido en un rango relativamente estrecho: durante casi tres semanas ha oscilado entre unos 4.060 y 4.230 dólares, sin terminar de romper ni hacia arriba ni hacia abajo. El 19 de octubre cerraba cerca de 4.140 dólares.
Una caída del 26 % desde máximos es grande, pero conviene ponerla en contexto: el precio actual sigue estando muy por encima de donde estaba hace apenas dos o tres años. Quien compró oro antes de la gran subida sigue, en la mayoría de los casos, con una ganancia importante. Quien compró cerca del récord, en cambio, está viendo una pérdida sobre el papel.

Quién está comprando (y quién vendiendo)
Los bancos centrales llevan varios años siendo uno de los grandes compradores de oro del mundo, y 2026 no ha sido una excepción. Los datos del World Gold Council publicados el 6 de octubre dibujan este panorama:
- En agosto, los bancos centrales compraron en conjunto 39 toneladas netas.
- En lo que va de año hasta agosto, el saldo neto era de 170 toneladas.
- Los mayores compradores del año eran Polonia (98 toneladas), China (80), Uzbekistán (cerca de 50) y Kazajistán (cerca de 36).
A esos datos se sumó después el de China en septiembre: 21 toneladas más, su mayor compra mensual en tres años y su 23.º mes consecutivo comprando, con lo que sus reservas oficiales llegan a 2.196 toneladas. Lo llamativo es que aceleró las compras precisamente mientras el precio bajaba.
Pero los bancos centrales no son un bloque que se mueva al unísono. En el mismo periodo hubo vendedores relevantes: Turquía acumulaba 82 toneladas de ventas netas en el año y Rusia, 56 toneladas. Que «los bancos centrales compran» es cierto en conjunto, pero detrás de esa cifra hay países que compran mucho y otros que venden para cubrir necesidades propias.
Entonces, ¿por qué baja el oro?
Los análisis de mercado de estas semanas coinciden en señalar varios factores que se refuerzan entre sí. Ninguno es nuevo: son los mismos que explicamos en nuestra guía sobre los factores que influyen en el precio del oro, pero este otoño han empujado todos en la misma dirección.
1. Los tipos de interés han vuelto a subir
La Reserva Federal de Estados Unidos subió los tipos en su reunión de septiembre, hasta el rango del 3,75 % al 4,00 %, y en sus actas dejó la puerta abierta a otra subida antes de fin de año. Al mismo tiempo, la rentabilidad del bono estadounidense a 10 años ha llegado a niveles que no se veían desde principios de la década de 2000.
Esto pesa sobre el oro por una razón sencilla: el oro no paga intereses ni dividendos. Cuando un bono del Tesoro estadounidense ofrece más del 5 % anual casi sin riesgo, mantener oro tiene un coste de oportunidad mayor, y parte del dinero que buscaba refugio se va a la renta fija.
2. Un dólar más fuerte
El oro se cotiza internacionalmente en dólares. Cuando el dólar se fortalece, el oro se encarece para quien compra con otras monedas, la demanda se enfría y el precio en dólares tiende a bajar. Unos tipos de interés más altos en Estados Unidos suelen ir acompañados, precisamente, de un dólar más firme.
3. El petróleo y el miedo a más inflación
Puede sonar extraño, porque el oro suele verse como protección frente a la inflación. Pero lo que mueve el precio a corto plazo no es la inflación en sí, sino cómo creen los mercados que reaccionarán los bancos centrales. La subida reciente del petróleo y unos datos de inflación más altos de lo esperado en Estados Unidos han alimentado las apuestas por nuevas subidas de tipos, y eso, como hemos visto, presiona al oro.
4. Recogida de beneficios tras una subida enorme
Después de dos años de subidas muy fuertes, muchos inversores financieros acumulaban grandes plusvalías. Cuando el viento cambia, una parte de ellos vende para asegurarlas, y esas ventas aceleran la caída. Es un movimiento habitual después de cualquier subida prolongada, en el oro y en cualquier otro activo.

Por qué las compras de los bancos centrales no frenan la caída
Aquí está la clave de la paradoja. Los bancos centrales y los inversores financieros juegan partidos distintos:
- Los bancos centrales compran por motivos estratégicos y de largo plazo: diversificar sus reservas, depender menos del dólar, reforzar su balance. Compran poco a poco, a lo largo de meses y años, y no les preocupa demasiado el precio de un trimestre concreto. De hecho, el caso de China muestra que pueden aprovechar las bajadas para comprar más.
- Los inversores financieros (fondos, operadores de futuros, gestores) reaccionan cada día a los tipos de interés, al dólar y a las expectativas. Mueven volúmenes enormes en muy poco tiempo y entran y salen con rapidez.
El precio de cada día se forma en los grandes mercados mayoristas, como el de Londres que explicamos en qué es la LBMA y por qué determina el precio de tu oro. En ese día a día pesan mucho más los flujos rápidos de los inversores financieros que las compras pausadas de los bancos centrales. Por eso estas compras funcionan más como un soporte de fondo que como un motor capaz de dar la vuelta al precio en unas semanas.
Dicho de otra forma: que los bancos centrales sigan comprando no impide que el oro baje, pero sí es una de las razones por las que muchos analistas no ven la caída actual como el final de la tendencia de fondo. Las previsiones, eso sí, son muy dispares: hay quien espera nuevos máximos en los próximos años y quien prevé que el precio siga más bajo durante un tiempo.

En euros, la foto cambia un poco
Todas las cifras anteriores están en dólares, que es la moneda de referencia del mercado mundial. Pero en España el oro se compra y se vende en euros, y el precio en euros depende de dos cosas a la vez: la cotización en dólares y el cambio entre euro y dólar.
Cuando el dólar se fortalece, como ha ocurrido estas semanas, un mismo precio en dólares equivale a más euros. Por eso la caída medida en euros puede ser algo distinta de la que ves en los titulares internacionales. Si quieres saber cuánto vale hoy tu oro, lo útil es mirar el precio en euros por gramo, que en Oro Express actualizamos en directo, y no solo la cifra en dólares por onza.
Qué significa si estás pensando en vender oro
Si tienes joyas, monedas o lingotes y te estás planteando venderlos, la bajada de este año no cambia lo esencial, pero sí invita a hacerse algunas preguntas:
- ¿A qué precio lo compraste o lo heredaste? Si fue hace años, es muy probable que el precio actual siga siendo bastante superior. La comparación que importa es con tu precio de entrada, no con el récord de enero.
- ¿Necesitas el dinero ahora? Si no hay urgencia, no tienes por qué vender en un momento concreto. Si la hay, nadie sabe si el precio estará más alto o más bajo dentro de un mes.
- ¿Te están pagando bien? Con el precio más bajo que hace unos meses, cada punto de diferencia entre compradores pesa más. Pide que te pesen la pieza delante de ti, que te digan la ley y el precio por gramo que te aplican. Lo contamos en cómo vender oro sin que te estafen.
- ¿Qué pasa con Hacienda? Si vendes con ganancia, tributa en el IRPF; si vendes con pérdida, puede compensarse con otras ganancias. Antes del 31 de diciembre conviene revisarlo, como explicamos en oro y cierre de año.
En cualquiera de nuestras tiendas puedes pedir una tasación de tu oro gratuita y sin compromiso, con el precio del día, y decidir después con calma.

Qué significa si estás pensando en comprar
Que el oro esté más barato que en enero no significa que haya tocado suelo. Puede seguir bajando, puede quedarse en este rango durante meses o puede volver a subir. Nadie lo sabe con certeza, y desconfía de quien te asegure lo contrario.
Lo que sí suelen recomendar los manuales de inversión prudente, también para el oro, es:
- No intentar acertar el momento exacto. Repartir las compras en varias veces reduce el riesgo de comprar justo en un mal día. Hablamos de ello en cuándo comprar oro.
- Verlo como una parte de tu patrimonio, no como todo. El oro funciona mejor como pieza de diversificación a largo plazo que como apuesta a corto. Lo explicamos en cómo diversificar la cartera con metales preciosos.
- Elegir bien el formato. Lingotes y monedas de oro de inversión están exentos de IVA en España, pero tienen diferencias de precio por gramo y de liquidez. Puedes compararlas en lingotes vs monedas, y ver precios actualizados en nuestro catálogo de lingotes de oro y monedas de oro.
Qué vigilar en las próximas semanas
Si quieres seguir la evolución del oro sin perderte en el ruido diario, estas son las citas y los datos que más pueden moverlo de aquí a final de año:
- 28 de octubre: reunión de la Reserva Federal. Lo que decida y, sobre todo, lo que diga sobre diciembre puede mover el precio con fuerza.
- Datos de inflación en Estados Unidos. Una inflación más alta de lo esperado aumenta las apuestas por subidas de tipos, y al revés.
- Rentabilidad de los bonos y cotización del dólar. Son, ahora mismo, los dos indicadores que mejor explican los movimientos diarios del oro.
- Nuevas cifras de compras de los bancos centrales. El World Gold Council las publica cada mes; un ritmo de compras sostenido sería una señal de que el soporte de fondo sigue ahí.
En resumen
El oro baja porque los tipos de interés y la rentabilidad de los bonos han subido, el dólar se ha fortalecido y muchos inversores han recogido beneficios tras dos años de subidas. Los bancos centrales siguen comprando, pero lo hacen despacio y con la vista puesta en el largo plazo, y sus compras no bastan para contrarrestar los flujos rápidos que marcan el precio día a día.
Para quien tiene oro o piensa comprarlo, la lección es la de siempre: compara con tu propio precio de entrada, no con el récord; no tomes decisiones con prisa y, si vas a vender, asegúrate de que te pagan lo que vale tu oro hoy.
Aviso: este contenido tiene carácter exclusivamente informativo. No constituye asesoramiento financiero ni una recomendación de compra o venta. Las cifras de mercado corresponden a la fecha de redacción y proceden de las fuentes citadas; el precio del oro cambia continuamente.






